Tapas sevillanas 6 min de lectura

Pringá: qué es, qué lleva y dónde comer un buen montadito de pringá en Sevilla

Qué es, qué lleva, de dónde viene y cómo hacerla en casa. Y dónde tomar un buen montadito de pringá en Los Remedios.

Detalle de la barra de diseño con taburetes y logo retroiluminado en el interior de Matarile Bar.

Si hay una tapa que explica Sevilla en un bocado, es el montadito de pringá. Pan caliente, crujiente por fuera, y dentro una mezcla jugosa de carnes del puchero que se deshace. No tiene nada de moderno ni pretende tenerlo: es cocina de aprovechamiento, de casa, de domingo. Y por eso gusta tanto.

Te contamos qué es exactamente la pringá, qué lleva, de dónde viene, cómo se come y cómo prepararla en casa si te sobra puchero. Y si prefieres que te la sirvan, dónde tomarla en Los Remedios.

Qué es la pringá

La pringá es el conjunto de carnes que se cocinan en el puchero o cocido andaluz —carne de ternera o de cerdo, pollo o gallina, tocino, chorizo y morcilla— que, una vez cocidas, se desmenuzan y se mezclan hasta formar una pasta jugosa para untar en pan.

El nombre viene del verbo pringar: tradicionalmente se comía mojando, untando o «pringando» el pan en esas carnes. Es típica de toda Andalucía occidental, pero en Sevilla es casi una institución, y Alcalá de Guadaíra presume con razón de ser una de sus capitales.

Qué lleva la pringá

No hay una receta única —cada casa tiene la suya—, pero estos son los ingredientes clásicos:

Ingrediente Qué aporta
Carne de ternera (morcillo, falda) o magro de cerdo La base: fibra y sabor de carne
Pollo o gallina Suavidad y jugosidad
Tocino (fresco o añejo) La grasa que da la textura untuosa
Chorizo Pimentón, color y un punto picante
Morcilla Profundidad y el sabor más característico

La clave está en el equilibrio: si falta grasa, queda seca; si sobra morcilla, tapa todo lo demás. Una buena pringá se nota porque se reconocen las carnes, pero ninguna manda sobre las otras.

De dónde viene la pringá

La pringá nace del puchero, el guiso de garbanzos, verduras y carnes que durante generaciones fue la comida de diario en las casas andaluzas. Primero se tomaba el caldo, después los garbanzos y las verduras, y al final se repartían las carnes. Lo que sobraba se aprovechaba al día siguiente: así nacen la pringá, las croquetas de puchero y la ropa vieja.

Su origen es antiguo. Hay quien lo relaciona con la olla podrida castellana y, más atrás, con la adafina, el guiso que las familias sefardíes dejaban cocinando lentamente para el sábado. Siglos después, la idea sigue siendo la misma: cocer despacio y no tirar nada.

Cómo se come la pringá

En montadito

Es la forma más popular en los bares de Sevilla: pan pequeño, abierto, relleno de pringá y pasado por la plancha para que se tueste por fuera y se caliente por dentro. Se come con las manos y en dos o tres bocados.

En mollete o en bocadillo

La versión más contundente. El mollete, pan blando y tierno típico de Andalucía, recoge muy bien la grasa de la pringá.

Con el propio puchero

En muchas casas se sigue sirviendo así: las carnes del puchero en un plato aparte, con pan, para que cada uno se prepare su bocado.

En croquetas

Otra forma de aprovechamiento: las croquetas de puchero llevan, en el fondo, la misma idea que la pringá.

Pringá, ropa vieja y carne mechá: no son lo mismo

Son tres clásicos del tapeo andaluz que a veces se confunden:

  • Pringá: carnes del puchero desmenuzadas y untadas en pan.
  • Ropa vieja: también se hace con las carnes sobrantes del puchero, pero se rehogan en sartén junto con los garbanzos. Se come con tenedor, no en pan.
  • Carne mechá: no viene del puchero. Es una pieza de lomo de cerdo «mechada» —rellena o atravesada de tocino y aliños— y cocinada entera; se sirve en lonchas, normalmente fría.

Cuándo se come la pringá

Se puede tomar todo el año, pero su temporada natural es el otoño y el invierno, cuando vuelve el puchero a las casas. Con el primer frío de octubre, un montadito de pringá caliente recién salido de la plancha es de esos pequeños placeres que no necesitan explicación.

Cómo hacer pringá casera

Si te ha sobrado carne del puchero, tienes media pringá hecha. Así se prepara:

  1. Separa las carnes del caldo cuando aún estén templadas: ternera o magro, pollo o gallina, tocino, chorizo y morcilla.
  2. Limpia bien: quita huesos, piel del pollo, cartílagos y la piel de la morcilla y el chorizo.
  3. Desmenuza y pica todo con un cuchillo o con dos tenedores. No la tritures en batidora: debe quedar con algo de textura.
  4. Mezcla hasta que el tocino y la morcilla integren el conjunto. Si queda seca, añade una cucharada de la grasa del puchero o un chorrito de caldo.
  5. Prueba y ajusta de sal; normalmente no necesita nada más.
  6. Rellena el pan y pásalo por la plancha o la sartén, apretando un poco, hasta que esté dorado.

Se conserva en la nevera, bien tapada, dos o tres días. Caliéntala siempre bien antes de comerla.

Dónde comer un montadito de pringá en Los Remedios

En Matarile, nuestro bar de tapas en el barrio de Los Remedios, el montadito de pringá es uno de los fijos de la carta, junto con el de carne mechá y queso. Si es tu primera vez, pídelo con una copa de manzanilla o una caña bien fría: es la combinación de toda la vida.

Y si vienes con hambre, la carta tiene más clásicos sevillanos para acompañarlo: ensaladilla de langostinos, papa aliñá, chicharrones de Cádiz y el pan Matarile, con foie de pato, carne mechá y queso de rulo.

Matarile · Calle Virgen de la Estrella, 2 · 41011 Sevilla (Los Remedios) · 627 71 65 32
De martes a sábado, de 12:00 a 24:00 · Domingo, de 12:00 a 17:00 · Lunes cerrado.
Reserva tu mesa · Cómo llegar

Preguntas frecuentes sobre la pringá

¿Qué es la pringá?

Es una preparación típica de Andalucía, y especialmente de Sevilla, hecha con las carnes del puchero o cocido andaluz: ternera o magro de cerdo, pollo o gallina, tocino, chorizo y morcilla. Las carnes se desmenuzan y se mezclan para untarlas en pan, normalmente en forma de montadito caliente.

¿Qué lleva un montadito de pringá?

Un pan pequeño relleno de pringá —la mezcla de carnes del puchero— y pasado por la plancha para que quede crujiente por fuera y caliente por dentro. No lleva más ingredientes: el sabor lo pone la propia pringá.

¿Por qué se llama pringá?

El nombre viene del verbo pringar, por la forma tradicional de comerla: untando o mojando el pan en las carnes y la grasa del puchero.

¿Cuál es la diferencia entre pringá y ropa vieja?

Las dos se hacen con las carnes sobrantes del puchero, pero la pringá se desmenuza y se unta en pan, mientras que la ropa vieja se rehoga en sartén con los garbanzos y se come con tenedor.

¿Cuánto dura la pringá en la nevera?

Bien tapada, dos o tres días. Conviene calentarla bien antes de comerla.

¿Dónde comer pringá en Los Remedios, Sevilla?

En Matarile, bar de tapas en la calle Virgen de la Estrella, 2, en Los Remedios, el montadito de pringá forma parte de la carta de martes a domingo.

← Volver al blog